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El nuevo Leviatán que AMLO propone para México

 Por Diego Bonet G.

Una de las mayores preocupaciones que señalaba Hobbes es la unidad de un Estado que sea capaz de cohesionar a sus ciudadanos, de mantener la paz y el desarrollo del mismo, planteando la necesidad de crear un Estado al cual llamó Leviatán. Un ente aritficial en el cual su soberanía es un alma artificial. A través de un contrato, los ciudadanos ceden libertad a cambio de protección. Y en México, parece que, el 1 de julio, este Leviatán cambió. Andrés Manuel López Obrador ahora no solo propone brindar protección, sino también ha puesto al alcance del pueblo la participación. 

 

El Nuevo Aeropuerto Internacional de México, diseñado por Norman Foster y valuado en 13 mil millones de dólares, se convirtió en el vehículo perfecto y el símbolo binario adecuado para que AMLO presentara ante la audiencia su nuevo algoritmo político y social. Sin embargo, el modo en el que lo hizo, es peligroso. Hubiera sido fácil para López Obrador tomar la decisión de cancelar la obra con la legitimidad que le dan 30 millones de votos, pero lo hizo mediante un método cuestionable por donde se le vea. 

 

La consulta no es el problema, va en sintonía con la necesidad del siglo XXI: ciudadanos que ahora no solo exigen protección a sus Estados sino también la participación. En Canadá, Chile, Reino Unido, Francia, Irlanda del Norte, Sudáfrica e incluso en la Unión Europea se han llevado a cabo consultas a la población que han dado giros de 360º a sus agendas y destinos internos.

 

Lo preocupante, en el caso de México, ha sido cómo se ha realizado este ejercicio. Mucho ya se ha dicho los errores sobre la primera consulta; el partido-movimiento de AMLO, Morena, escogió las preguntas, organizó y pagó la consulta. Se realizó únicamente en 538 muncipios, tan solo el 20% de los municipios del país. En el 92% de estos 538 municipios ganó Andrés Manuel López Obrador las elecciones presidenciales recientes. Fueron cerca de 1000 mesas de votación, en unas marcaban el dedo con tinta endeleble después de votar, en otras no. En unas utilizaron una app para registrar los datos personales de los votantes, en otras utilizaron libretas de papel. Incluso algunas personas pudieron votar hasta en cuatro ocasiones. 

 

Luego de las críticas a este ejercicio, AMLO, su equipo de transición y sus seguidores, argumentaron que la actual ley no hubiera permitido realizar una consulta así. Dijeron que hay que acostumbrarse y que no se volvería a realizar una consulta con las mismas fallas, pues ya se envió una iniciativa para reformar las consultas populares en el país. 

 

Sin embargo, este fin de semana habrá una mega consulta a 10 programas sociales así como la construcción de la refinería en Tabasco, el proyecto del Itsmo de Tehuantepec y el Tren Maya. Una consulta con las mismas características, mismas fallas y con la misma simulación.

 

Insistir y señalar que, no está mal consultar a la ciudadanía. Está mal cómo lo están haciendo. Así, parece que estamos transitandode la democracia del traje sastre y zapatos caros que entregaba tinacos, despensas y tarjetas para subsistir a la democracia que entrega a sus ciudadanos una falsa participación. Y así, el nuevo Leviatán que AMLO propone para México se parece más al algoritmo político y social anterior. 

Twitter: @DiegoBonetG

 

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